Los rendimientos de casi todos los bonos del Gobierno de Costa Rica vendidos en el exterior bajaron después de la última emisión por $450 millones efectuada el 24 de enero del 2003.
Los inversionistas parecen haberse interesado más en estos títulos valores, lo que ha hecho subir sus precios y, por lo tanto, bajar el rendimiento pues varían en forma inversa.
Según comentó el viceministro de ingresos, Carlos González, responsable de la última venta, es una buena noticia para el Gobierno porque implicará un menor costo del financiamiento futuro.
El gobierno de Abel Pacheco vendió el 24 de enero pasado bonos por $200 millones a cinco años plazo, con una tasa de interés anual del 6.914% y $250 millones a 10 años plazo, con un interés del 8.05%. Estas tasas son las llamadas faciales; es decir, las que pagará el Gobierno a quien cambie el cupón.
Sin embargo, muchas personas aceptan pagar un precio más alto por el bono aunque perciban un menor rendimiento. Por ejemplo, una persona tiene un título sobre el cual gana $8.05 anuales por cada $100 que invirtió, pero lo puede vender en $101. El comprador obtiene entonces un menor rendimiento -aunque atractivo- pues recibirá los mismos $8.05, pero invirtió un poco más de dinero ($101).
Para González, uno de los factores que influye en este comportamiento es que en la última colocación se logró una tasa más baja que la que tenían otros bonos del Gobierno a plazos similares.
Esto hizo que las personas volvieran sus ojos hacia los otros bonos, lo cual presiona hacia sus precios y baja sus rendimientos. Y la razón que más influyó en que el Gobierno pudiera pagar un menor porcentaje es que logró hacer la colocación cuando las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos tocaron su punto mínimo durante enero.
Pero, además, contó González, se ejecutó la venta en la hora de ese día en que estas tasas cayeron a sus mínimos. Esto es importante porque las tasas de los bonos del Tesoro, considerados los más seguros del mundo, son las mínimas que puede pagar cualquier nación.
El porcentaje por encima de este rédito (denominado spread) es lo que hay que pagar a los inversionistas por el riesgo que asumen al colocar su dinero en Costa Rica.
En el momento en que se hizo la transacción la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a cinco años plazo estuvo en un 2.814 % y la de 10 años en el 3.87%.