Las reservas de petróleo acumuladas en EE.UU. descendieron la semana pasada en 800.000 barriles, lo que provocó ayer un nuevo aumento en el precio del crudo, que está en récords y a las puertas de tocar los 100 dólares por barril.
Las reservas de crudo cerraron la semana pasada en 311,9 millones de barriles, lo que supone un 0,3% menos que en la semana anterior y un 8% menos que hace un año.
No obstante, este descenso fue inferior a lo que esperaba los expertos, que habían vaticinado un retroceso de hasta 1,6 millones de barriles. Tras conocerse los datos de reservas, el precio del barril de petróleo de Texas registró un nuevo incremento y superó los 98 dólares en Nueva York, hasta los 98,62 dólares, el nivel más alto de su historia a nivel mundial.