Desde este sábado 28 de agosto y hasta el 10 de septiembre próximo los precios del combustible registrarán una disminución en su costo, según la Secretaría Nacional de Energía.
El galón de gasolina de 95 octanos costará $2.98, lo que representa una disminución de 21 centésimos, mientras que el galón de gasolina de 91 octanos se venderá a un precio tope de $2.85, lo que equivale a una rebaja de 15 centésimos.
En tanto, el diésel costará $2.60, lo que representa 11 centésimos menos y el diésel bajo azufre se venderá a un precio máximo de $2.68, lo que denota una disminución de 15 centésimos.
La disminución para este período se atribuye a la caída del precio del crudo como consecuencia de los nuevos temores surgidos acerca de una mayor demora de la recuperación económica mundial.
A este factor se adiciona el bajo consumo, los altos inventarios de productos y el creciente desempleo en los Estados Unidos de Norteamérica.
Pese a ello, el barril de crudo de Texas se encareció ayer el 1,24% y cerró a 72.52 dólares, a pesar de conocerse que aumentaron las reservas de petróleo en Estados Unidos la semana pasada muy por encima de lo que se preveía.