A las arcas estatales han entrado débiles utilidades de las empresas privatizadas que no pesan en la recaudación, haciendo que éstas marquen números rojos.
Al tener El Panamá América acceso a reportes oficiales sobre la recaudación de impuestos, se pudo constatar que los tributos se han afectado por el bajón de las entradas no tributarias.
Los ingresos no tributarios están conformados precisamente por los aportes de las empresas mixtas (eléctricas, comunicaciones, puertos); y algunas entidades del Gobierno, como el Banco Nacional y la Lotería.
Este renglón ha registrado hasta septiembre de este año un acumulado de 325.8 millones de dólares, mientras que el año pasado se recaudaron 348.8 millones. Esto significa que hay una baja de 23 millones de dólares, es decir, del 6.6%.
La información refleja específicamente una caída en las utilidades que recibe el Estado de las empresas privatizadas.
Y es que mientras que en el 2001 estas pujantes empresas habían otorgado 19 millones 667 mil dólares al fisco; este año la suma sólo llega a 6 millones 874 mil dólares.
Significa, entonces, que se han reducido su participación en 12 millones 793 mil dólares.
Esta baja en los aportes hechos al Estado no implica necesariamente que las empresas obtengan utilidades menores a las alcanzadas en el 2001.
Podría ser que sus utilidades han aumentado, pero en vez de repartirlas con su socio, el Estado, las capitalizan y así aumentan sus reservas o hacen inversiones.
Esto deja claramente establecido que como el Gobierno no tiene derecho a voto en su política de dividendos, no puede marcar pautas en el flujo definido de estas transnacionales. Al privatizarse los servicios de electricidad y telefonía, el Estado pasó a ser accionista de las empresas.
Con el proceso de privatización el Estado, a pesar de ser accionista, quedó sin voto en la administración paralela. La pregunta que habría que hacerse es si es realmente rentable que el Estado continúe como socio en estas compañías.
De acuerdo con el reporte, hasta septiembre de este año los ingresos directos están bien encaminados. Estos ingresos, que comprenden a las personas naturales, jurídicas y planilla, han llegado a 394 millones de dólares, cuando en el 2001 la cifra se situaba en los 391.5 millones.
El aumento no es espectacular, pero aun así es de 2.5 millones, que anda por el 0.6%. Por su parte, los indirectos que sumaron en el 2001, 379.9 millones de dólares, en el 2002 se elevaron a 394.3
Este rubro, en donde entran el ITBM a la importación y las ventas, muestra signos positivos con 14.4 millones de aumento.
Para ir al detalle, se podría plantear que el ITBM en su conjunto llegó hasta septiembre de 2002 a 112 millones 917 mil dólares. En el 2001 este rubro recaudó 111 millones 337 mil dólares.
A diferencia de otros ingresos, los ordinarios no pueden ser comparados de año a año, pues su realidad es otra. Este segmento está compuesto en un 90% por los intereses que genera el Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD). En el 2001 ingresaron 244 millones, pero en el 2002, las cifras cambian a 72 millones de dólares.
De estos 72 millones de dólares, 51 millones corresponden a los intereses que genera el FFD. La caída se debe básicamente a que este año no ingresaron los 200 millones del presupuesto del 2001 que eran sacados del FFD.
Para el 2002 deberían haber ingresado 175 millones, pero el Gobierno no usó este dinero, porque esperó que se aprobara la Ley 20 que eliminó este financiamiento.
Bajón en entradas no tributarias
En el 2001 las empresas mixtas habían entregado al fisco 19 millones 667 mil dólares; este año la suma sólo llega a 6 millones 874 mil dólares.