El desplome inmobiliario de Estados Unidos es como un barco agrietado. Es posible que uno se mantenga a flote, según dónde estén los agujeros y cuán grandes sean.
¿Continuará hundiéndose el mercado de la vivienda o está tan solo bamboleándose en espera de que lo rescaten los compradores? En momentos en que parece casi probable que se avecine una recesión debido al colapso habitacional y de las hipotecas, es oportuno examinar qué hace que los mercados locales sean débiles o robustos.
No hubo una causa única que reventó la burbuja inmobiliaria. Las características demográficas, las económicas y la psicología de masas --lo que yo llamo la demoeconología-- se combinaron para crear un frenesí de compras que fue como un ``meme"", un patrón contagioso de información de masas que infecta las mentes con nuevas ideas.
Si uno entiende la dinámica de estas fuerzas poderosas, entonces se puede empezar a ver cuáles mercados tendrán descensos de precios más dolorosos y cuáles experimentarán una subida.
Por el momento, es bastante fácil concluir que la mayoría de los mercados habitacionales están en un brete y no saldrán pronto de él.
En agosto, los precios de las casas registraron su mayor caída en casi 40 años y las ventas pendientes tuvieron su máximo descenso hasta la fecha. Las ventas de viviendas nuevas bajaron a un mínimo de siete años. Más de 5 millones de casas siguen sin venderse. La economía conductual de este mercado está empujando a los compradores a las márgenes por el momento. Y con la posibilidad de que otros 2 millones de casas entren en el mercado debido a ejecuciones hipotecarias, la oferta está superando la demanda.
Recesión inminente. La psicología de multitudes ató a los compradores de viviendas al mito de que los bienes raíces eran vehículos de riqueza en alza perpetua. Ahora el parecer ha cambiado.
Como escribió el economista Robert Shiller de la Universidad de Yale en un ensayo reciente, los compradores de casas fueron víctimas de una ``epidemia social"" y una ``impresión ampliamente difundida de que las casas son una gran inversión"".
Los efectos del bajón probablemente menoscaben la economía en general. Shiller descubrió que la inversión residencial como porcentaje del producto interno bruto ha tenido una culminación prominente antes de casi cada recesión desde 1950"".
En el último trimestre del 2005, destaca, la inversión residencial subió a 6, 3 por ciento del PIB, ``el máximo nivel desde 1950"".
¿Será esta contracción como el descenso de 15% entre el tercer trimestre de 1989 y el cuarto trimestre de 1996 o el repliegue de 42 por ciento en Los ángeles entre diciembre de 1989 y marzo de 1997? Como los bienes raíces son una conglomeración de mercados locales, depende de la zona que uno esté considerando. Orem, Utah La ubicación lo es todo en una evaluación de este mercado moribundo. Orem, en el nordeste del estado de Utah, es parte de una franja poblacional que va desde la frontera norte del estado al oeste de las montañas Wasatch hasta el extremo sur de la zona de Salt Lake City.
Muchos de los nuevos residentes han venido de California o están empleados en puestos de tecnología. Hay tres universidades en la zona. Como tal, Orem merece llamarse un ``suburbio de cerebros"" por su dependencia de trabajos en sectores de conocimiento innovador.
Orem se ubicó en segundo lugar en la lista de zonas de revalorización más rápida de Estados Unidos hasta el 30 de junio inclusive, con precios de casas que subieron 18 por ciento el año pasado, de acuerdo con la Oficina de Supervisión Federal de Empresas de Vivienda de Estados Unidos (OFHEO, por su sigla en inglés), el ente regulador de las corporaciones hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae.
La comunidad de Orem resulta atractiva para los compradores de casas porque es una ganga en comparación con el más elegante suburbio de cerebros al sudoeste --San José--, anidado en Silicon Valley, California.
MAS DATOS
El precio mediano de una casa en la ciudad de Utah fue de $257.000.
En San José, sin embargo, el precio medio de una vivienda excede $520.000.
¿Qué papel juega el sector privado en el cumplimiento a cabalidad del derecho a la alimentación?
En un sentido amplio toda la población es sector privado y todos tenemos una obligación y responsabilidad de acción para la realización del derecho a la alimentación y la erradicación del hambre. El consumidor educándose y buscando información puede influenciar de manera considerable a los productores y comercializadores. Los productores mejorando su productividad y cumpliendo con las normas de uso de pesticidas y agroquímicos, asociándose para participar en la cadena de distribución y comercialización y bajar los precios. Las cadenas de supermercados asegurando la calidad de los alimentos y la competitividad que resulte en más calidad por dólar para los clientes. Hay una responsabilidad social y se realizan acciones de colaboración por parte de las grandes cadenas distribuidoras y comercializaras de alimentos, pero la contribución más importante que pueden hacer es el apego a las reglas de la libre competencia y el respeto a las directrices que aseguran la inocuidad de los alimentos.
¿Qué lectura hace la FAO de los problemas que se están presentando en Panamá con el incremento de los precios de los alimentos básicos y la falta de los mismos?
El incremento de precios de alimentos y escasez se debe en parte a fenómenos estacionales. No obstante, existen factores nuevos que deben tenerse en cuenta. El mundo se encuentra en un periodo de crecimiento económico de alrededor de un 3% hasta 2016. Ese crecimiento se origina principalmente en los países en desarrollo, lo que se traduce en un mayor aumento del consumo de alimento especialmente granos, carne y leche. Por otro lado las políticas energéticas de los países desarrollados especialmente Estados Unidos y la Unión Europea están creando presión sobre el uso de la tierra y de granos para producción de biocombustibles. También por primera vez en la historia en todo el mundo la población urbana será mayor que la rural. Todo ello hace que en los próximos años se prevea una tendencia creciente del precio de los alimentos. Países como Panamá deberían iniciar un proceso de análisis profundo de sus políticas de seguridad alimentaria que ante esta nueva situación incluye la soberanía alimentaria, una revisión y reformulación de sus planes de Seguridad Alimentaria.
¿Cuál sería su sueño para Panamá en materia de seguridad alimentaria?
Sueño un Panamá que logra erradicar el hambre al 2015, con niveles de subnutrición de alrededor del 3%, que es el nivel de los países del primer mundo al cual pertenece este país por su potencial y su crecimiento económico.