organizarse
- El primer paso para lograr un equilibrio exitoso es hacer compatible su horario laboral con sus obligaciones familiares. La clave es organizar muy bien las tareas del hogar y contar con la colaboración y compromiso de todos los integrantes de la familia.
- Asegúrese de tener horarios de salida fijos en el trabajo.
- Nunca logrará el equilibrio si no puede irse a dormir porque los niños se resisten a ir a la cama. Y tampoco es positivo para su vida privada llevarse trabajo a casa. Sin embargo, conserve la perspectiva: el mundo no se derrumbará si llega cinco minutos más tarde a recoger a sus hijos a la escuela, o si algún día su familia deba consumir una comida modesta o que se haya preparado rápidamente. Así puede descansar un poco más.
- Hay personas a las que les cuesta delegar funciones en el equipo de trabajo y por eso están recargadas.
Hoy día resulta muy difícil alcanzar un balance adecuado entre la vida profesional y personal. En un entorno tan competitivo como el actual, y de constante conectividad, el mercado laboral se hace cada vez más exigente.
Las empresas requieren mayor productividad, pero no se trata de vivir para trabajar, sino de encontrar la manera de cubrir las expectativas de la compañía, sin dejar de lado la vida personal, familiar y el descanso necesario.
Expertos crearon una guía de Cómo mantener su empleo sin trabajar a morir, la cual le puede ser útil para que el día a día en su centro laboral no se haga interminable.
Aproveche su reloj biológico
Descubriendo sus mejores y peores momentos del día, lo que los científicos llaman el ritmo circadiano, se puede reducir el tiempo para completar una tarea y mejorar la creatividad.
Entonces, es recomendable programar las actividades que requieren menor atención, como responder un correo o devolver una llamada, para la tarde, momento en que la energía es menor.
Evite las interrupciones durante el día
Cada vez que se levante de su escritorio, por ejemplo para tomar una taza de café o comprar algo de comer, probablemente le tome 20 minutos volver a concentrarse en lo que estaba haciendo.
Por eso, mientras tenga mayor concentración en lo que está realizando, más rápido terminará su trabajo y podrá ir a casa.
Deje el trabajo para la oficina
A menos que se encuentre dentro de una fecha límite, no lleve trabajo para su casa y aproveche ese tiempo para cenar y conversar con su familia, o realice alguna actividad que lo distraiga.
Correos electrónicos durante las horas no laborales
La sobrecarga de trabajo puede ser una sensación fuera de control. La elección de hacer ciertas actividades (en lugar de estar obligados a ello) combate esa sensación de impotencia.
Programe su tiempo y asegúrese de incluir el cuidado de sí mismo, dentro de esta programación.
Y si realmente necesita mantenerse en contacto, no responda un mensaje, a menos que se trate de una emergencia.
No convierta en hábito trabajar los fines de semana
Es cierto que a veces se piensa con más claridad sobre un tema relacionado con el trabajo cuando se está fuera de la oficina. Pero el que se sienta lúcido durante las horas libres no significa que tenga que dejarlo todo y poner en práctica la idea.
Es suficiente apuntar algunas notas para que no se le vaya la idea, y emplearlas en su próximo día regular.
Tome vacaciones
No hay nada noble en acumular los días no utilizados de las vacaciones.
Con el permiso de su jefe, tómese el tiempo adecuado para descansar y despejar su mente, así como para pasar tiempo en familia.
Relajarse y cambiar de actividad le ayudará a reponer su energía.