La balanza comercial de China creció menos de lo esperado en julio, en una nueva señal de la debilidad económica mundial, informó ayer el Gobierno.
Las exportaciones subieron solo 1% respecto de hace un año, comparado con la tasa de 11.3% que hubo en junio y menor a las expectativas de los economistas de 5%. Las importaciones bajaron a 4.7%, comparado con 6.3% de junio y también fue menos de lo que esperaban los analistas. Las cifras siguen a los decepcionantes datos que se conocieron el jueves de la producción en las fábricas chinas y las ventas al menudeo en el país.
Esto se sumó a las señales de que la segunda economía más grande del mundo todavía está batallando con su más profundo descenso desde la crisis mundial de 2008, a pesar de los constantes estímulos por parte del Gobierno. Beijing ha recortado dos veces las tasas de interés.