En el conteo del desempeño de Panamá en su rol como país exportador e importador se observa, al cierre del 2010, un escenario mixto “agridulce”, cuando la balanza de servicios está en positivo, pero la de bienes muestra un déficit.
Este déficit incluso haló la cuenta corriente de la nación a números negativos por $2,953.2 millones.
Sin embargo, el economista Aristides Hernández explicó “que es histórico el déficit del país en la cuenta corriente, ya que Panamá se enfoca más como economía, en los servicios y no todos están medidos en la balanza de esa área”.
En la balanza de bienes (exportaciones e importaciones) se observó un saldo negativo por $4,615.4 millones; mientras que en la de servicios se registraron cifras positivas por $3,332.6, según un informe de la Contraloría General.
“Panamá es una economía de servicios, sí se importan muchos bienes pero no quiere decir que estemos como país necesariamente mal; en realidad, exportamos muchos servicios de tipo legal, por ejemplo, que no se cuentan”, describió Hernández.
De parte y parte.
En la balanza de bienes de Panamá se importaron fuertemente productos como la gasolina y los materiales de construcción, entre otros.
Adicionalmente, en los productos que se dejaron de enviar fuera del país con más notoriedad, está el ganado en pie con un 94% y los productos de mar, como el pescado y filete del mismo, cayeron un 54.4%.
No obstante, algunos productos como el banano con un 6.6%, el café en 43.6% y el azúcar no refinada con 41.6% mejoraron sus cifras en exportación, con relación al 2009.
“Con el azúcar lo que pasó fue que los precios internacionales mejoraron mucho y nos pagaron más por llevar el producto”, explicó Gaspar García de Paredes, presidente de la Azucarera La Estrella.
Por otra parte, del lado de la balanza de servicios se vio fortalecida por los ingresos que reportó la entrada adicional de 122,133 visitantes en comparación al año anterior.