Unos 350 trabajadores bananeros que laboran en fincas de la transnacional Chiquita Brands se encuentran en huelga contra lo que afirman son violaciones patronales al Código de Trabajo costarricense y al contrato laboral.
Los trabajadores, en su mayoría indígenas de la etnia guaymí, acusan a Chiquita Brands de maltratos y violaciones de los derechos laborales y acuerdos pactados dentro del marco de la convención colectiva entre ambas partes.
Daniel Gutiérrez, representante del sindicato de trabajadores de la bananera, indicó que el diferendo se dio debido a un cambio en los controles de calidad y la valoración de los racimos cortados, que viola un acuerdo recién firmado entre ambas partes en julio pasado.
Según Gutiérrez, este acuerdo estipula un sobre precio de la jornada laboral y con la nueva técnica de recepción de los racimos éste sufre modificaciones que vienen a afectar directamente los salarios de los trabajadores.
Enrique Vázquez, vicepresidente corporativo de Chiquita Brands en Costa Rica, dijo a la AP que la huelga era ilegal y que los empleados deberían incorporarse a sus labores en las próximas horas o de los contrario podrían ser sancionados e incluso despedidos.