Los diferentes reguladores bancarios de Latinoamérica analizan el documento final de Basilea II recientemente publicado en el sitio de Internet del Comité de Basilea,y que puede traer daños a la banca regional.
En un seminario sobre Basilea II realizado recientemente en México, el presidente de la Federación de Bancos Latinoamericanos (FELABAN), Ignacio Salvatierra, hizo énfasis en que las calificadoras de riesgo podrían castigar a instituciones de países que no adopten el acuerdo de adecuación de capitales Basilea II.
Lo cierto es que para la banca latinoamericana el acuerdo no va acorde con la realidad de la región. Aún así a los reguladores no les queda otra opción que ejecutar la plataforma de Basilea II a principios del año 2007.
Pero, enfatizan que actualmente las calificadoras de riesgo no son reguladas por ningún reglamento internacional, y esto podría traer un funcionamiento inadecuado y por ende el castigo de créditos importantes desde un punto de vista social. El seminario realizado en días pasados tenía como objetivo inicial analizar a profundidad las oportunidades y amenazas de la propuesta final de Basilea II.
Allí los reguladores bancarios presentaron una serie de propuestas para tratar de neutralizar las amenazas y potenciar las oportunidades del nuevo marco regulatorio. No obstante, necesitará de una adaptación diferente en cada país de América Latina.
En primer lugar porque el documento final, tal como está redactado, no tomó en cuenta la diversificación de activos de la banca regional.
Por otro lado, a los reguladores les interesa la idea de poder recalibrar las curvas de capital inicial y neutralizar la mayor sensibilidad al riesgo de operación.
De lo contrario, puede castigar ciertos créditos de algunas regiones más expuestas al riesgo.
En Panamá, por su parte, los banqueros y el Comité de Basilea de la Superintendencia de Bancos están realizando reuniones de trabajo a fin de establecer cómo será ejecutado el acuerdo en el país, ya que preocupa las consecuencias que puede traer una mala implementación, indicó Raúl Alemán Zubieta, presidente de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP).
Durante más de un año la banca regional vio en Basilea II un acuerdo, más que saludable, castigador con los bancos de menor tamaño y ubicados en países emergentes como los de la región latinoamericana.
Lo cierto es que este acuerdo de adecuación de capitales que inicialmente busca dar más seguridad a los clientes, trae consigo algunas amenazas que fueron apuntadas por FELABAN y otros participantes durante el encuentro.
Entre éstas se mencionan un funcionamiento inadecuado del mercado de calificadoras de riesgo y falta de regulación para éstas.
A su vez deteriora en gran medida el campo competitivo de las instituciones bancarias, mientras que castiga categorías de crédito importantes desde un punto de vista social, entre los que se encuentran los préstamos a pequeñas y medianas empresas, y el financiamiento de proyectos gubernamentales.
El presidente de FELABAN también resaltó el aspecto negativo que puede desprenderse del exceso de discrecionalidad de parte de los supervisores bancarios, que otorga el nuevo acuerdo de adecuación de capitales, llamado Basilea II, publicado en el sitio en Internet www.bis.org.