La decisión se tomó ayer contra todos los pronósticos y pese a los temores de un freno en la economía. Incrementó en 1 por ciento las tasas de interés con que les presta a los bancos comerciales.
La medida repercutirá directamente sobre las demás tasas de interés de la economía, en especial sobre la DTF, y tomó por sorpresa a analistas e inversionistas, quienes pronosticaban que los tipos de interés iban a subir en el 2003, pero no esperaban que fuera tanto y tan rápido.
Miguel Urrutia, gerente del Emisor, explicó que tomaron la determinación porque se necesita corregir las expectativas inflacionarias y aseguró que no se va afectar el crecimiento económico.
"Lo peor para el PIB y para el financiamiento del sector público es que se consoliden las expectativas de inflación creciente y eso no lo vamos a permitir", aseveró.
Desde 1999 el Banco de la República no subía sus tasas de interés. Con el aumento de ayer lo que se busca en cierta medida es incentivar el ahorro y que las personas demanden menos para que los precios de los diferentes bienes y servicios no se encarezcan rápidamente.
Aunque la inflación en el 2002 subió por el incremento en el costo de los alimentos, el Emisor no se preocupó hasta cuando la devaluación comenzó a elevar el costo de vida. Los analistas consideran que la devaluación de 2.21 por ciento en lo que va corrido de enero fue lo que aceleró la decisión del Emisor en cuanto al incremento de las tasas.