Las bancarrotas de las empresas japonesas subieron un 4% en enero respecto al mismo mes del año anterior, hasta los 1.091 casos, según estadísticas publicadas ayer.
Pese a la subida, que se registra por cuarto mes consecutivo, el pasivo dejado por las firmas quebradas bajó el 5, 1%, hasta los 573, 630 millones de yenes (4, 780 millones de dólares), según el informe de la empresa de estadísticas Tokyo Shoko Research. Las empresas que quebraron con deudas menores de 1, 000 millones de yenes ($8, 3 millones) fueron 54, la primera vez en once años que el total de enero baja de sesenta casos.
También el conglomerado industrial 3M, que fabrica desde cinta adhesiva hasta productos electrónicos y de oficina, subió un 2, 47% tras anunciar un programa de recompra de acciones propias por importe de 7, 000 millones de dólares. En el lado contrario se situó Ford, que perdió un 2, 31% por la recomendación de venta realizada por esta misma firma bursátil. Además de las noticias empresariales, los inversores permanecerán atentos esta semana de otros factores de influencia de mayor calado, como la publicación del informe semestral del presidente de la Reserva Federal, Ben S. Bernanke, quien comparece hoy, ante la Comisión Bancaria del Senado, y mañana en la Comisión Financiera.