El gobernador del Banco Central de Brasil, Enrique Meirelles, ratificó ayer la meta inflacionaria del 8.5% para este año, durante una presentación ante la comunidad financiera de Nueva York.
"La inflación está bajando y bajará. Este año, hemos fijado la meta de 8.5%", afirmó el artífice de la política monetaria brasileña en el Consejo de las Américas, organización encargada de promover las relaciones comerciales en el continente.
Meirelles, quien viene de participar en la reunión anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Washington, intentó disipar las preocupaciones del mercado por la inflación en Brasil y pintó un panorama positivo para las reformas fiscal y de la seguridad social.
Su presentación coincidió además con la publicación, ayer de un sondeo realizado por el Banco Central entre firmas financieras brasileñas que mostró que la proyección de inflación para fin de año subió del 12.22 al 12.30%, muy por encima de la meta oficial. Sin embargo, Meirelles indicó que el Banco Central maneja "escenarios de expectativas que dependen de la variación de los precios regulados".
Precisó que si bien la meta de inflación del gobierno se mantiene en el 8.5% para este año, si los precios regulados suben, por ejemplo, un 17%, la expectativa es que la meta inflacionaria suba a un 9.5%. Sin embargo, aclaró que para el Banco Central es "prematuro decir cuánto subirían los precios regulados, si un 14 óun 17%".
Meirelles explicó a la audiencia que la inflación en Brasil se disparó a finales del año pasado debido a la depreciación del real, el aumento de los precios regulados y la incertidumbre en relación con la política monetaria del 2003. "La depreciación del real a 3.9 (unidades por dólar) tuvo un impacto importante en la economía", apuntó.
En la jornada de ayer, el real se apreció en un 1.4 % frente al dólar, a 3,162 unidades, cerca de su nivel de fortaleza más alto de este año, de 3,155 unidades por dólar. Meirelles señaló que como gobernador del Banco Central no puede hacer comentarios sobre el futuro de los tipos de interés, pero aseguró que la entidad, que podría alcanzar la autonomía operacional en breve, está vigilando de cerca las cifras e indicadores.
"El Banco Central está enfocado en su única misión: controlar y alcanzar la meta de inflación", aseguró. Indicó que este objetivo, junto a la responsabilidad fiscal y la austeridad monetaria, son las pre-condiciones para el crecimiento económico sostenido.