El presidente del Banco Central de Costa Rica, Eduardo Lizano, rechazó ayer que Costa Rica sea un "paraíso fiscal" como aseguró la víspera el ministro francés de Finanzas, Dominique Strauss-Kahn, con base en informe publicado en noviembre por la Comisión de Finanzas del parlamento francés. "Costa Rica no es un paraíso fiscal, no hay off-shore costarricense precisamente por todas las limitaciones que hay aquí", aseguró Lizano a radioemisoras locales.
El presidente del banco emisor dijo que "lo importante ahora es obtener copia del informe del Parlamento francés para ver cuáles son las definiciones y la terminología que han utilizado".
El pasado miércoles, Strauss-Kahn pidió a los países del G7 que se organicen rápidamente para poner fin a "la piratería de los tiempos modernos", los paraísos fiscales y amenazó con una ruptura de las relaciones financieras con esos países, que integran una lista en la que aparece Costa Rica.
El ministro, que cerró la conferencia europea del Banco Mundial sobre economía del Desarrollo en París, denunció que esos países forman parte de "esos agujeros negros" por los que "transitan el dinero de la droga, de la mafia y del comercio de armas".
"Creo que todo esto se trata de un lamentable error. Costa Rica no tiene en su sistema financiero ninguna característica de paraíso fiscal", declaró al diario Al Día el ministro de la Presidencia, Roberto Tovar. "Viniendo esto de un ministro por lo menos hay que darle la atención debida y estar listos a que si hay una mínima posibilidad de que nuestro sistema bancario sea utilizado de forma negativa de inmediato cerrar esa abertura", aseguró Tovar.
Los dirigentes de los siete países más industrializados (G7) criticaron el pasado fin de semana en Colonia (Alemania) los centros financieros "off-shore", más conocidos como paraísos fiscales, y encargaron al Grupo de Acción Financiera sobre el blanqueo de capitales (GAFI) que "tome medidas concretas" para que esos centros respeten las reglas contra el blanqueo del dinero.
El ministro francés advirtió el pasado miércoles que si ese "método suave" no obtiene resultados a finales de setiembre, entonces su gobierno "propondrá que se vaya más lejos, incluida la prohibición de relaciones financieras con esos países, hasta que se plieguen a las reglas internacionales".