El Banco de México anunció ayer que mantiene sin variación su política monetaria porque "no existe espacio disponible para un relajamiento" de la misma en este momento, a nueve días de las elecciones presidenciales.
En un comunicado, el instituto emisor comunicó que decidió "mantener sin cambio las condiciones monetarias" por lo que el saldo de las cuentas corrientes de la banca comercial en el Banco de México (el "corto") se mantiene en 79 millones de pesos, unos 6.9 millones de dólares.
El "corto" es un mecanismo que al aumentar eleva las tasas de interés y tiende a apreciar el peso frente al dólar.
Según el banco central mexicano, "las perspectivas sobre la evolución de la economía mundial continúan siendo positivas", pese a que se espera una desaceleración moderada en EEUU, principal socio comercial de México.
La nota no hace ninguna valoración ni expresa preocupación alguna sobre el proceso electoral del próximo 2 de julio, del que saldrá el nuevo presidente de México, quien comenzará a gobernar a partir del 1 de diciembre.
"La economía mexicana continúa expandiéndose a un ritmo congruente con un crecimiento anual de 4%", indica el comunicado.
Recuerda que la evolución económica reciente es positiva, según varios indicadores, pero recuerda que "las expectativas de inflación (para el 2006) se sitúan todavía por encima del 3%".
La entidad estima que está dentro de lo que había previsto que la inflación general se situara en el 3, 27% en la primera quincena de junio, un nivel que se atribuye a la evolución alcista de los productos agropecuarios.