El gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, defendió ayer la fortaleza de los bancos franceses ante los rumores que afectan a esas entidades ligados a su elevada exposición a la deuda griega.
“Los resultados publicados por los bancos franceses para el primer semestre de 2011 han confirmado su solidez en un entorno económico difícil, gracias a una gestión rigurosa de sus riesgos y a un modelo de banca universal que reposa sobre la diversificación de sus actividades”, señaló Noyer. “Los niveles de capital, apreciados por los fondos propios duros, son adecuados”, subrayó Noyer.