El gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, señaló ayer que hay una serie de elementos sobre la marcha de la economía que apuntan a que la situación es “menos mala” que hace unos meses, y que la recuperación podría empezar en 2010.
Preguntado si sigue siendo realista la previsión del Gobierno francés de una caída del Producto Interior Bruto (PIB) del 1,5% este año, respondió a la emisora de radio RTL que en todas las partes del mundo se está procediendo a una revisión a la baja de las estimaciones para 2009 porque “es una crisis más severa de lo esperado”.
“El consenso de los economistas para Francia” es que su economía tendrá una caída “en torno al 2,5%” este ejercicio, precisó, antes de considerar “demasiado pesimista” el augurio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de un descenso del 3%.
La presidenta de la patronal francesa MEDEF, Laurence Parisot, aseguró haber entrevisto micro-signos positivos en la economía mundial, aunque reconoció que habrá que inventar nuevos sectores que permitan volver a ritmos de crecimiento.