El banco holandés DSB, especializado en el crédito a particulares, fue declarado ayer en quiebra por un tribunal de Amsterdam, según han informado fuentes judiciales.
El banco, en dificultades debido a la retirada masiva de depósitos, estaba bajo la tutela del Banco Nacional holandés desde hacía una semana. Según informa la agencia holandesa ANP, las negociaciones encaminadas a encontrar un comprador estadounidense no han tenido éxito. DSB entró en dificultades después de que sus clientes retiraran en diez días unos 600 millones de euros.