El banco iraní Saderat reconoce que las sanciones unilaterales estadounidenses le han supuesto perder a un tercio de sus socios extranjeros pero sus operaciones en el exterior siguen siendo rentables.
En declaraciones al diario "Financial Times", su director gerente, Hamid Borhani, explica que aproximadamente 200 de los 600 bancos extranjeros que hacían negocio con el Saderat antes de que Washington impusiese sus sanciones en septiembre del 2006 han suspendido mientras tanto sus transacciones.
El Saderat es el segundo banco iraní en cuanto a activos aunque posiblemente el más activo en cuanto a operaciones extranjeras. Según Borhani, los bancos de Oriente Próximo continúan sus contactos a despecho de las sanciones estadounidenses y han pasado a ser sus socios principales. China se convirtió el año pasado en el principal socio comercial de Irán y buena parte del comercio bilateral se realiza a través de los Emiratos rabes Unidos. Pese a las afirmaciones del director del Saderat, las últimas cifras del Almanaque de los Banqueros, que da información de referencia a la industria.