El Banco Mundial llamó en Dubai a los gobiernos de los países en vías de desarrollo a garantizar el acceso de los más pobres a los servicios básicos -salud, educación, agua -, advirtiendo del peligro que representa que millones en el mundo carecen de estos servicios.
"Estas carencias de servicios básicos son quizá menos espectaculares que las crisis financieras, pero sus efectos son persistentes y profundos", destacó el presidente del BM, James Wolfensohn, en el informe sobre el desarrollo mundial 2004, publicado en Dubai.