Los bancos de Europa minimizan las exigencias de los organismos reguladores de que aumenten el capital al declarar que sus activos son hoy de menor riesgo que ayer.
Banco Santander SA, la mayor entidad crediticia de España, y Banco Bilbao Vizcaya Argentaria SA, la segunda, dicen que pueden llegar a medio camino de sumar 13,600 millones de euros ($18,800 millones) de capital mediante el cambio de la forma en que calculan las ponderaciones de riesgo, la probabilidad de impago que las entidades crediticias asignan a préstamos, hipotecas y derivados.
La práctica, que se conoce como “optimización de activos ponderados por riesgo”, permite a los bancos aumentar los ratios de capital sin reducir el crédito, vender activos ni recurrir a los accionistas.
Los organismos reguladores de Europa, que buscan contener la crisis de deuda soberana de la región, dispusieron el mes pasado que los bancos incrementaran el capital a 9% de los activos ponderados por riesgo para fines de junio.
Las entidades crediticias, que se ven ante la falta de 106,000 millones de euros ($143,550 millones), se muestran renuentes a cubrir la diferencia mediante una reducción de dividendos o bonos e intentan vender activos o reunir efectivo mediante ofertas de derechos. Los políticos tratan de evitar que los bancos adopten esa alternativa, reduciendo el crédito, porque podría desencadenar una recesión.
“Al permitir que bancos sofisticados establezcan su propio modelo, se permite que el zorro sea el guardián del gallinero”, dijo Adrian Blundell-Wignall, vicedirector de la división de asuntos empresariales y financieros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos en París. “Eso hace que se corra el riesgo de que los ratios de capital dejen de tener sentido”.
Los bancos españoles no son los únicos que adoptan la práctica. Unione di Banche Italiane SCPA, el cuarto mayor banco de Italia, dijo que cambiará su modelo de ponderación de riesgo en lugar de recurrir a inversores en busca de los 1,500 millones de euros (2,031 millones de dólares) que los organismos reguladores dicen que necesita. Commerzbank AG, la segunda mayor entidad crediticia de Alemania, dijo que hará lo mismo.