Amauri A. Castillo, en representación del Superintendente de Bancos, Olegario Barrelier, informó que el trabajo técnico que ha completado el sector bancario ha servido para ir estableciendo una base común de entendimiento sobre los importantes desafíos que representa para cada uno de los países centroamericanos la implementación del Nuevo Acuerdo de Capital.
Agregó que el reciente esfuerzo del Consejo Centroamericano de Superintendentes de Bancos sobre el tema de la supervisión consolidada y transfronteriza ha puesto de manifiesto la conveniencia y necesidad del trabajo en conjunto para mantener los sistemas financieros sólidos, estables y seguros, para de esta forma complementar la estabilidad y crecimiento de nuestras economías.
Igualmente, los países de Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, República Dominicana y Panamá, miembros de dicho organismo, presentaron los avances de cada país en materia de Basilea II.
4.-Trastorno de la Tourette: se le considera el más grave o llamativo. Se combinan los tics motores y vocales. Los motores afectan cualquiera parte del cuerpo y van desde doblar las rodillas, caminar en círculo, combinados con los vocales como bufido y olfateo.
Finalmente, Xochitl Mckay explica que "la perspectiva médica recomienda tratar los tics o manías con tratamiento farmacológico que suele funcionar a corto plazo, disminuyendo la cuantía y la gravedad de los tics; con el tratamiento psicológico, utilizando técnicas tales como la de la práctica masiva y la inversión del hábito.
"En la primera se le pide al paciente que repita en forma voluntaria y bruscamente su tic durante docenas de veces con el propósito de buscar la saturación del mismo y la persona lo deje. En la segunda se pretende que el paciente, reconozca qué sensaciones percibe antes que aparezca el tic para así intentar controlarlo".
Recalca la psicóloga que el tratamiento y atención que se le dé a los mismos debe ser prioridad para quien los padezca. De lo contrario las consecuencias psicológicas podrían ser devastadoras.
Así que, haga memoria y descubra si usted tiene algún tic o manía y no se ha dado cuenta o se niega a aceptarlos.
Quizás alguna vez alguien le ha preguntado por qué cuando habla por teléfono garabatea en un papel, hace dibujitos, estrellitas, círculos, asteriscos.. Ahora ya tiene una pista.
Treinta personas encuestadas admitieron tener alguna manía, sólo siete aceptaron que tenían tics. Dos tercios no sabía la diferencia entre manías y tics.
Garabatear en un papel, rascarse la cara, jugar con el cabello, morderse los labios y fruncir el seño, son actos que la gente realiza de manera inconsciente.
Las manías incluyen: comerse las uñas, llegar tarde, asegurarse de que puertas y ventanas están cerradas y luces apagadas; mirarse en espejos y vidrios, limpiarse una y otra vez el calzado y querer quitarle bruscas a la gente y objetos, andarse hurgando la nariz y orejas, masticar ligas, goma de mascar o pedacitos de papel..
Quienes se preguntan si la persona se percata de que tiene el tic o la manía, sepan que unas veces sí y otras los realiza inconscientemente.
Asimismo, puede que sean por poco o mucho tiempo.
Según explica McKay el factor clave en la curación es el deseo de la persona en aceptar y reconocer que tiene un tic o manía.
Ahora bien, "si la persona se niega a reconocer el mismo, (que es una reacción de defensa muy común) el siguiente paso sería ayudarle a que acepte el impacto de esa conducta involuntaria para su socialización. Estos tics o manías pueden motivar burlas, apodos, y comentarios crueles hacia la persona, lo que provocará en el sujeto desde una baja autoestima, hasta la aparición de trastornos de ansiedad o depresiones.
La psicóloga Xochitl Mckay informa que la perspectiva psicoanalítica considera estos comportamientos como anormales y producto de conflictos ocurridos en la niñez por deseos contradictorios relacionados con la sexualidad y la agresividad.
Explica que "Freud agrupó los actos sintomáticos como jugar con el bastón, garabatear con el lápiz, hacer sonar las monedas en el bolsillo, fabricar bolitas de papel o de miga de pan, arreglarse los vestidos, como actos que ocultan un sentido ignorado por la persona que los realiza".
"Tampoco la persona ve u oye los efectos de sus actos, por ejemplo, el ruido que se hace al golpear la punta de la pluma, o monedas, o el tamborileo de los dedos. Para Freud todo tenía un sentido psíquico completo, no era casual, o sea que tenía una tendencia e intención propia".