Los bancos franceses, que han reducido más de 35% la tenencia de deuda en la periferia europea en problemas, siguen esforzándose por sacudirse la imagen de sustitutos de los males de la región.
BNP Paribas S.A., Société Générale SA y Crédit Agricole Group, que el año pasado se vieron afectados como consecuencia de las depreciaciones griegas, han reducido parte de sus activos de mayor riesgo y favorecido fuentes de financiamiento más estables.
Las entidades crediticias francesas redujeron su tenencia de deuda pública y privada en Grecia, Portugal, Irlanda, España e Italia a $540,000 millones a fines de junio, mientras que era de $833,000 millones a mediados de 2009, según cifras del Banco Internacional de Pagos, BIS por la sigla en inglés. Eso ayudó al presidente francés, François Hollande, a tomar crédito a costos de un bajo nivel récord en tanto se desvanecía el temor de los inversores.