Los bancos estadounidenses registraron resultados muy desiguales en el tercer trimestre -excelentes en el caso de Citigroup y decepcionantes para JP Morgan Chase- pero mostraron resistencia a la caída de los mercados gracias a los consumidores y realizando fuerte recortes de empleos.
“A las familias estadounidenses, los bancos agradecidos” podría figurar sobre placas conmemorativas en los bancos.
La resistencia del consumo en Estados Unidos, que empuja a los consumidores a utilizar sus tarjetas de crédito al igual que las tasas de interés históricamente bajas que los llevan a comprar o a tomar créditos inmobiliarios, permitieron a muchos bancos limitar las pérdidas provocadas por la brutal caída de los mercados.
Las cifras publicadas para el tercer trimestre también deberían reconfortar al presidente del banco central estadounidense, Alan Greenspan.
“Los bancos de este país siguen con bastante buena salud con beneficios elevados y reservas apenas por debajo de los recientes récords históricos”, dijo la semana pasada.