El fuerte aumento de su cartera de préstamos, la actividad de su negocio de banca de recuperación -orientado a la gestión de carteras vencidas- y una expansión en sus negocios de ahorro e inversión le permitieron sortear el efecto negativo en su balance de las bajas tasas de interés locales.
Banorte alcanzó entre julio y septiembre una utilidad neta de 572.5 millones de pesos (52 millones de dólares) desde los 423 millones registrados en igual período del año pasado. Por acción, la ganancia neta del grupo fue de 1.13 pesos, muy por encima de las estimaciones previas de los analistas.
La unidad bancaria del grupo tuvo una utilidad neta de 445.3 pesos, lo que implica un aumento del 24% desde los 359 millones de pesos del segundo trimestre del 2002.
"Para compensar la caída de las tasas de interés con cartera de mayores márgenes, durante el tercer trimestre los créditos más dinámicos fueron los relacionados al consumo", dijo.
Lucir en tu cabello me pareces
el brillo con que el ébano refleja,
y tibia tarde en su semblante deja
vagar crepusculares languideces. Ave posada en el materno ramo,
tu pensamiento tímido vacila
si descoge sus alas al reclamo! VI
A modo de sonrisa luminosa
en tu semblante placentero brilla,
y parece que forma tu mejilla
el pétalo atezado de una rosa.
como, ajena al reclamo, la
avecilla,
y miro en ti la dejadez sencilla
de una diosa cansada de ser diosa. El obscuro capaz de tu melena,
como las alas de ébano de un ave,
el fuego entolda de tu faz morena; Bajo la luz que tu mirada brota,
cual velo de oro, tu pupila suave
en la penumbra de tus ojos flota.
-Tus hombros á los lirios
obscurecen:
rodar por ellos tus guedejas miro
como fulgores que en revuelto giro
sobre nítida escarcha
resplandecen. Tus fúlgidas pupilas me parecen,
cuando su azul á descifrar aspiro,
dos conchas relucientes de zafiro
que las auras marinas humedecen. La mente buscadora de sorpresa
te toma por la virgen encantada
que á romancescos episodios mueve;
convertida en silencio por un hada
en un rayo que brilla sobre nieve. VIII
Estás sola: tu forma soberana,
al trasluz de la túnica de seda,
como un torso pentélico remeda
entrevelado por el tul de Diana. En tu boca gentil, botón de grana,
de besos tibios el aroma queda,
y como sierpes, tu cabello enreda
sus negros bucles en tu sien ufana.
sus tiernas languideces el deseo
en tus venas pletóricas desliza... Sueñas con deleitoso devaneo
y llevas en los labios la sonrisa
de tus dulces victorias en trofeo. (Mis versos. 1894)