El Gobierno británico hizo un llamamiento a los banqueros para que asuman la realidad actual y se resignen a dejar de cobrar sus primas millonarias, después de que la directiva del Royal Bank of Scotland (RBS) insinuara que dimitirá si se le recortan los incentivos.
El secretario de Estado responsable de la "City" (centro financiero de Londres), Paul Myners, conminó a los financieros a "volver al mundo real", donde el sueldo medio del británico es de poco más de 20.000 libras al año (22.000 euros), mientras que el ministro de Empresa, Peter Mandelson, les pidió que mostraran "contención".
Mandelson subrayó también que los cambios en el pago de las primas deberían aplicarse en todos los bancos, no sólo en los nacionalizados, donde el Estado es principal accionista.