La exigencia de respetar la soberanía nacional y el secreto bancario “no quedaron claros” en la carta que Panamá envió a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Al menos este es el sentir de banqueros y abogados consultados, los cuales prefirieron la reserva de sus nombres.
Varios gerentes de bancos aseguraron que la misiva “carece de una exigencia efectiva para el respeto del secreto o confidencialidad bancaria, que debe ser inquebrantable, y ha sido parte del éxito del sistema bancario”.
El pasado martes las autoridades panameñas enviaron una carta a la OCDE para tratar de evitar que el país entre en una lista de paraísos fiscales, reafirmando la disposición de cooperar en materia fiscal.
En tanto, Eduardo Morgan, de la firma Morgan & Morgan, sostiene que la carta difiere un poco de la originalmente consensuada con varios gremios, como la Asociación Bancaria de Panamá (ABP) y la Asociación de Abogados Internacionales (AAI).
Morgan señaló que había que dejar clara la soberanía del país, y que no se incluyó un párrafo acordado que decía que “el Gobierno confía que la OCDE adelantará iniciativas bajo los más estrictos parámetros de absoluto respeto a la soberanía de los Estados”.
También se exigía respeto “al derecho internacional público y, sobre todo, al entendimiento y tolerancia hacia la diversidad de los sistemas fiscales vigentes en la comunidad de naciones”.
“No queremos pensar que la ministra de Comercio (quien envió la carta) cree que la OCDE ni sus socios tienen que respetar la soberanía de los Estados y que pueden exigirnos que cambiemos nuestro sistema fiscal”, dijo Morgan. Mientras, Moisés Cohen, de la ABP, y Gian Castillero, de la AAI, indicaron que la carta “pretende evitar que Panamá sea incluido en la lista de un país no cooperador, y reafirma la voluntad de la lucha contra el lavado de dinero y el narcotráfico”.