La economía global hace frente a unos desequilibrios cada vez mayores que amenazan sobre todo a los países emergentes, dijo ayer la mayor asociación de banqueros del mundo, que criticó la falta de urgencia para solucionar esos problemas.
"Las medidas clave necesarias para hacer frente a los desequilibrios globales han sido ampliamente discutidas", indicó ayer el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), en una carta abierta al ministro de Economía británico, Gordon Brown, que preside el máximo órgano de gobierno del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Ese debate, sin embargo, se ha caracterizado por la "ausencia de un sentido de urgencia y un compromiso insuficiente para dar pasos difíciles", destacó la organización, que agrupa a 360 instituciones financieras de todo el mundo.
El comunicado del IIF llega en vísperas de la reunión del FMI y el Banco Mundial (BM), que se celebrará el 18 y 19 de este mes en Singapur y cuyos actos preliminares arrancan este martes.
Charles Dallara, director gerente del IIF, dijo en una rueda de prensa celebrada el viernes para explicar los detalles del documento hecho público oficialmente ayer que la "visible desaceleración de la economía de EEUU" es una de las grandes amenazas para la economía mundial.
La incertidumbre que plantea el enfriamiento estadounidense coincide con desequilibrios como el enorme déficit por cuenta corriente de EEUU, que según el IIF alcanzará este año el 6,5% del Producto Interior Bruto (PIB) del país.
A eso se suma el continuado superávit por cuenta corriente de China, que avanza a un ritmo "extraordinario", dijo Dallara.
El directivo señaló que esa situación acabará por corregirse o bien mediante un cambio caótico impulsado por los mercados o por medio de una transición "ordenada" alentada desde foros multilaterales.