La propuesta de la cumbre del G20 sobre la necesidad de una reestructuración y una mayor regulación financiera a nivel mundial, ha encontrado voces a favor y en contra, y en Panamá el sector bancario no escapa de este fenómeno.
Para Otto O. Wolfschoon, vicepresidente ejecutivo de Global Bank, no se necesita más regulación, sino que se necesita a gritos una “mejor” regulación.
“Una mejor regulación y supervisión que vaya al centro y corazón de una prudente administración del negocio financiero, en lugar de simplemente llenarnos de capas y más capas de reglas y más reglas”, es la sugerencia de Wolfschoon.
Señaló que eso es lo que se olvidaron de hacer precisamente los países del G20, por lo cual ahora todo el mundo está sufriendo las consecuencias.
Agregó que “en cambio, nuestro centro bancario y nuestros bancos panameños han mostrado al mundo que nosotros nos hemos mantenido firmes a los principios básicos de prudencia, responsabilidad y diversificación”.
En opinión del gerente general de Multibank, Rafael Sánchez Garros, es necesaria una regulación diferente del sistema financiero global.
“En definitiva se trata de diferenciar en forma bien clara los bancos comerciales de los de inversión. Que el publico tenga bien claro el nivel de riesgo que está asumiendo al depositar en un banco según la actividad que esté autorizado a desarrollar”, manifestó Sánchez Garros.
Mientras, Fabio Riaño, del Banco de Bogotá, aseguró que “lo que ha pasado en Europa y EE.UU. en esta etapa es la no aplicación de las regulaciones y un alto grado de deshonestidad de los actores de la crisis, así que lo que se necesita es una correcta aplicación, con seguimiento y honestidad”.