Hasta el momento, lo dispuesto en el proyecto de reformas fiscales parece no preocupar a la banca.
Las reformas señalan que en las tasas de interés de los préstamos personales y comerciales mayores de 5 mil se incluirá y retendrá la suma equivalente al uno por ciento (1%) anual sobre el mismo monto que sirve de base para el cálculo de los intereses.
Agrega que 50% de lo recaudado se destinará al pago de los intereses preferenciales que contemplan los préstamos hipotecarios preferenciales.
Mientras, el restante 50% se remitirá al Fondo Especial de Compensación de Intereses (FECI), que administrá la Superintendencia de Bancos.
Para el vicepresidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Panamá, Mario De Diego, la diferencia del artículo propuesto con el vigente, es que actualmente el 50% de lo recaudado va al Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), mientras que la modificación eliminaría ese traspaso directo de fondos al BDA y pasaría a financiar el pago de los tramos preferenciales en préstamos hipotecarios preferenciales.
“Para los bancos, esto no tiene ningún efecto. Pudiera tener para el BDA” aseguró De Diego.
Explicó que el costo para los clientes bancarios que obtienen préstamos personales y comerciales mayores de 5 mil dólares ya existe y también el 1% que se les retiene para financiar el FECI.
El Gobierno recauda $70 millones anuales por el FECI actualmente.