Otmar Issing, economista jefe y miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), afirmó que la entidad europea espera que la economía de la eurozona crezca en 2002 menos de lo previsto y que las presiones inflacionistas disminuyan sólo levemente.
En una entrevista que publicará hoy, el diario alemán "Boersen Zeitung", Issing señala que el BCE ya no espera que la economía de los doce países del euro alcance a finales de año un crecimiento potencial de entre el 2 y el 2.5%, dado que la coyuntura no ha experimentado en el primer semestre la reactivación que se preveía.
Sobre los precios, el economista alemán afirmó que la inflación "cederá algo" a medio plazo, aunque insistió en que hay que seguir "observando cuidadosamente la evolución de los salarios" en el área.
Para Issing, los principales factores inflacionistas en este momento son el aumento de los costes salariales, la fuerte subida de los precios en el sector servicios y la elevada inflación subyacente, que se reducirá sólo lentamente.
Sin embargo, las consecuencias de las graves inundaciones en Alemania y Austria sólo tendrán un impacto limitado en la evolución de los precios, opinó el economista.
Por otra parte, Issing instó a los gobiernos europeos a contener el déficit e insistió en que los países de la Unión Europea deben mantener su fidelidad al Pacto de Estabilidad.
Wall Street había subido en la apertura tras la difusión del alza de los pedidos de bienes duraderos. Pero el mercado retrocedió cuando se informó sobre la caída de la confianza de los consumidores.
A media jornada, el índice industrial Dow Jones, principal indicador de Wall Street, registraba una pérdida de 0.14% y la bolsa electrónica Nasdaq retrocedía 1.60%.