El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer mantener los tipos básicos de interés en la zona del euro en el 1% para no entorpecer el crecimiento de los países con dificultades.
La institución europea informó en Fráncfort que también dejó inalterada la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a los bancos, en el 1.75%.
A su vez, el BCE mantuvo la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 0.25%.
La entidad monetaria decidió mantener su tasa rectora en el 1%, pese al reciente repunte de la inflación, ya que considera que la estabilidad de precios está garantizada a medio plazo.
La inflación interanual de los países de la zona del euro se incrementó de nuevo en enero hasta el 2.4%, dos décimas más que en diciembre.