El Banco Central Europeo (BCE) decidió ayer mantener los tipos básicos de interés en la zona del euro en el 1%, un nivel históricamente bajo para hacer frente a la peor recesión económica desde la Segunda Guerra Mundial.
La institución europea informó en Fráncfort de que también dejó inalterada la facilidad marginal de crédito, por la que presta dinero a los bancos, en el 1,75%.
A su vez, el BCE mantuvo la facilidad de depósito, por la que remunera el dinero, en el 0,25%.
Los mercados habían descontado ya esta decisión y prestarán gran atención a la modalidad de compra de cédulas hipotecarias que dará a conocer el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, en rueda de prensa.
Por su parte, el Banco de Inglaterra también mantuvo los tipos de interés en el 0,5% y el Banco Central de Rusia los bajó en medio punto hasta el 11,5%.
El BCE ha recortado su tasa rectora en 3,25 puntos porcentuales desde octubre del pasado año.