El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dijo ayer que el consejo de gobierno no "tiene una predisposición" sobre los tipos de interés, lo que significa que no prevé modificarlos próximamente.
Después de que el máximo órgano ejecutivo del banco europeo dejara inalterada la tasa de interés rectora en el 4,25%, Trichet hizo hincapié en que su principal objetivo es mantener la estabilidad de precios en los países que comparten el euro y que hará lo que sea necesario para lograrlo.
El Banco de Inglaterra mantuvo también hoy los tipos de interés en el Reino Unido en el 5% y la Reserva Federal estadounidense (Fed) los dejó en el 2% el pasado martes.
Los bancos centrales de todo el mundo se enfrentan actualmente a una difícil situación, un aumento de la inflación con una ralentización económica importante, y deben conseguir el equilibrio entre estas dos tendencias con sus políticas monetarias.
Pese a que el precio del petróleo ha caído en las últimas semanas, Trichet reiteró que existen riesgos al alza para la estabilidad de precios.
A su vez, el máximo responsable del BCE se mostró impresionado por el reciente colapso en algunos indicadores económicos mensuales de la zona del euro, consideró el economista jefe del banco Commerzbank, J rg Krmer.
Trichet no respondió con un no a la pregunta de si el BCE prevé que la economía de la zona del euro entre en recesión.
El presidente del BCE destacó también que "se han materializado los riesgos a la baja para el crecimiento económico de la zona del euro, que será en el segundo y tercer trimestre del año particularmente débil".
El índice de gestores de compras del sector manufacturero de la zona del euro cayó en julio hasta el 47,4%, el nivel más bajo desde junio de 2003 y frente al 49,2% de junio, según datos del Royal Bank of Scontland y Markit.