El Banco Central Europeo (BCE) no cambiará el curso de su política monetaria para ayudar a países de la zona del euro con problemas económicos, como España, Irlanda o Portugal, señaló el presidente de la institución, Jean Claude Trichet.
En una entrevista publicada ayer en el periódico irlandés "Irish Times" y otros periódicos europeos, Trichet dijo que el BCE tiene que defender los intereses de toda la zona del euro y su objetivo principal es asegurar una estabilidad de precios a mediano plazo.
"Nuestra política monetaria tiene que ser óptima al nivel de toda la eurozona, igual que la Fed (Reserva Federal de EE.UU.) no miraría los intereses de Misuri, California o Texas", afirmó.
Según explicó, la responsabilidad a la hora de resolver problemas económicos específicos que afrontan los miembros del euro resta en los Gobiernos nacionales y los parlamentos.
"Hay numerosos aspectos de las políticas económicas que están bajo la responsabilidad de los mismos países, en particular políticas fiscales, políticas estructurales y la supervisión de la evolución de los costos laborales", subrayó Trichet.
Preguntado sobre si lo peor de la crisis crediticia está superada, Trichet señaló: "Mi análisis es que estamos experimentando desde el mes de agosto de 2007 una continua corrección del mercado muy significativa con episodios de turbulencia, volatilidad y de un comportamiento frenético del mercado".
Comparaciones.
Los países de la zona del euro con problemas económicos, son España, Irlanda o Portugal.
El objetivo principal del Banco Central Europeo es asegurar una estabilidad de precios a mediano plazo.
Según Trichet, la responsabilidad a la hora de resolver problemas económicos que afrontan los miembros del euro resta en los Gobiernos nacionales y los parlamentos.