El Banco Cantonal de Zúrich (BCZ) confirmó ayer que decidió desprenderse de sus clientes estadounidenses a causa de la presión de las autoridades fiscales de ese país.
Urs Ackermann, portavoz del banco, explicó que la presión ejercida por los Estados Unidos “es demasiado elevada”.
El banco envió en diciembre una carta a sus clientes de EE.UU advirtiéndoles de la nueva directiva y dándoles 60 días para encontrar otra entidad.
El BCZ, como otras 10 entidades bancarias helvéticas, están en la mira de las autoridades estadounidenses que persiguen el fraude y la evasión fiscal.