El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concedió ayer a Argentina un préstamo por 200 millones de dólares que estará destinado a la construcción de pasos fronterizos con Chile y Brasil. Así lo anunciaron en forma conjunta el titular del BID, Enrique Iglesias, y el ministro de Economía argentino Roberto Lavagna durante una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda.
Este acuerdo significará la implementación y el fortalecimiento del Mercosur, aplicando estos fondos para la construcción de pasos fronterizos entre la Argentina, Chile y Brasil, para un mejor movimiento de las importaciones y exportaciones", dijo Iglesias. El Mercosur es el tercer bloque económico mundial y está integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, con Chile y Bolivia como miembros asociados.
222 El gobierno procura acordar con el FMI la reprogramación de los vencimientos de su deuda con los organismos internacionales hasta fines del año 2003
Lavagna reconoció el papel diferenciado, claro y firme que el BID tiene para la región, y en especial para la Argentina"" y sostuvo que "éste es un proyecto del Mercosur y tiende a reforzar la utilización de la fuerza de integración para una mejor inserción mundial". La construcción de dichos pasos fronterizos demandará seis años e implicará una inversión total de 400 millones de dólares, 200 de los cuales serán aportados por Argentina.
Lavagna aprovechó la ocasión para informar que llegó a sus manos el tercer borrador de la carta de intención del Fondo Monetario Internacional, que analizará junto al presidente Eduardo Duhalde. El gobierno procura acordar con el FMI la reprogramación de los vencimientos de su deuda con los organismos internacionales hasta fines de 2003 por un total de 16,000 millones de dólares.
A cambio el FMI ha exigido a Argentina una solución al corralito"" bancario, un aumento en las tarifas de los servicios públicos de entre 20 y 30% cuando Lavagna ya anunció que no permitirá aumentos superiores al 10% y la no intervención del Banco Central en el mercado cambiario.
Lavagna tiene sumo interés en llegar a un acuerdo antes del 14 de noviembre, día en que su gobierno tendrá que pagar 800 millones de dólares al Banco Mundial. Argentina ha dicho que no apelará a sus reservas internacionales para pagar y si no cumple ese vencimiento entrará en cesación de pagos.