El valor total de los productos falsificados o pirateados, si se añadieran los que se producen y venden en un mismo país, podrían superar ese monto en varios cientos de miles de millones de dólares, precisa la OCDE en un informe dedicado a ese fenómeno.
Además, esas estimaciones tampoco incluyen los productos digitales que transitan por internet, precisa en el documento, titulado "El Impacto económico de la falsificación y del pirateo", divulgado ayer.
Asia constituye la principal región de este tipo de comercio y China es la principal fuente de productos falsificados, aunque la organización puntualiza que en función de la naturaleza de los bienes pirateados hay peculiaridades de unos y otros mercados.
Así, Oriente Medio es el gran mercado de piezas de recambio para el automóvil, mientras que en el caso del tabaco hay que hablar de Latinoamérica, Á frica y Asia.
Los medicamentos pirateados plantean serios problemas en frica, pero también ha habido importantes operaciones de decomiso en Europa y Latinoamérica.
África, Latinoamérica y Asia vuelven a ser el primer destino en el mundo de los alimentos, bebidas y productos del hogar falsificados.
El conocido como "Club de los países desarrollados" considera que los gobiernos deben trabajar de forma más estrecha con las empresas y reforzar su acción represiva ante la expansión de los intercambios de estos bienes en todo el mundo porque eso entraña riesgos para las poblaciones y desincentiva la innovación. "El comercio de productos falsificados plantea un grabe problema y el problema se amplifica", advierte el "número dos" de la dirección de Ciencia, Tecnología e Industria de la OCDE, John Dryden.
Los certificados se harán en distintas denominaciones, desde muy pequeños hasta muy grandes, de manera que puedan tener accionistas de personas naturales, institucionales, empresariales.
Los bonos tendrán una tasa de interés del 6, 25% y que las ganancias de las personas naturales o jurídicas serán exentas del impuesto sobre la renta.