NUNCA ANTES en Panamá el mercado de bienes raíces había tenido tanta demanda como ahora. Con un crecimiento de un 20% en el 2006, las ventas en zonas exclusivas como Punta Pacífica, Costa del Este, Avenida Balboa, San Francisco y Boquete, en la provincia de Chiriquí, han disparado el valor de estas tierras.
Hace tan solo unos años en el corregimiento de San Francisco, por ejemplo, el metro cuadrado se cotizaba entre $300 a $400, y actualmente alcanza los $900.
Igual ocurre en la Avenida Balboa, en donde antes el costo del metro cuadrado de un apartamento de lujo estaba en $850 a $1, 000 y hoy supera los 2 mil 500 dólares.
El factor clave en este "boom" de las bienes raíces ha sido las grandes inversiones en edificios de lujo que se han construido y los que están en proyecto.
En Punta Pacífica se construirá el Trump Ocean Club International Hotel and Tower, de propiedad del multimillonario Donald Trump, mientras que en la Avenida Balboa se edificará el Ice Tower, considerado como el nuevo rey de las alturas en la ciudad de Panamá con 104 pisos.
Por su parte, en San Francisco se construye el proyecto residencial San Francisco Bay.
Con el pasar de los años estas zonas le han quitado el liderazgo que anteriormente tenía el área de Paitilla, que ya llegó a su máxima capacidad de construcción.
Rolando Herrera, presidente de la Unión Nacional de Corredores de Bienes Inmuebles (UNACOBIN), agregó que en el sector Este de la ciudad capital la construcción del Centro Comercial Los Pueblos y Los Andes, así como los Corredores Norte y Sur, el precio de las viviendas de menos de $62, 500 subió a 70 mil dólares.
En el interior del país uno de los lugares de mayor empuje es Boquete, en la provincia de Chiriquí, en donde las nuevas inversiones están cambiando la geografía de la región.
Aunque el alto costo de la tierras es casi prohibido para los nacionales, unos 10 mil extranjeros provenientes principalmente de los Estados Unidos y Canadá han elegido al país como su "segunda residencia", según Elda Sanson, ex presidente de la Asociación de Corredores de Bienes y Raíces. Por esto es que los desarrolladores de proyectos inmobiliarios se han lanzado a captar a los llamados "baby boomers", o sea, aquellos jubilados o personas próximas a retirarse que llegaron al país en calidad de turistas, pero que decidieron quedarse. Sanson manifestó que las ventajas fiscales, el bajo costo de vida, el uso del dólar y el centro financiero internacional hacen de Panamá un sitio especial para que los extranjeros vivan.
Para Antonio Fletcher, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), el impacto positivo de la actividad en sitios como Boquete ha sido la respuesta para reducir el desempleo en 0%, sin embargo, no todo es bueno, ya que el crecimiento demográfico tiene sus consecuencias.
En este sentido, añadió que se deben mejorar los principales servicios como el suministro de agua potable y el sistema de alcantarillado.
Grupos ambientalistas también han advertido que cuando el turismo incide demasiado en la población, como en el caso de Boquete y otras áreas donde existe acaparamiento de tierras, "los costos aumentan, sobre todo para las personas que residen en áreas cercanas".
Bienes raíces en su apogeo
La actividad se ha constituido en un generador de empleo, lo que se traduce en distribución de riquezas, pero algunos sectores consideran que Panamá no está preparada estructuralmente para recibir toda esta inversión.