El presidente de Microsoft, Bill Gates, afirmó ayer, que el acuerdo alcanzado con el Departamento de Justicia de EEUU en su caso de monopolio que enfrenta desde 1998, es un retorno de la demanda presentada por este departamento contra la empresa.
El fiscal general de EEUU, John Ashcroft, destacó la trascendencia del acuerdo porque impone durante cinco años numerosas restricciones a las operaciones del mayor fabricante mundial de programas informáticos.
Ashcroft señaló que el acuerdo "pone fin a una conducta ilegal por parte de Microsoft, aporta un alivio para el mercado y asegura que los consumidores tendrán más alternativas para cubrir sus necesidades informáticas".
Gates afirmó que, aunque el acuerdo impone severas normas y restricciones en el negocio de Microsoft, "resuelve el caso lo que es adecuado para los consumidores, para el sector tecnológico y la economía" del país.
El acuerdo se ha alcanzado a instancias de la juez Colleen Kollar-Kotelly, que había solicitado a ambas partes que llegaran a un arreglo que evitara la imposición de sanciones por las prácticas comerciales desleales de Microsoft, que han perjudicado a sus competidores. El Gobierno federal y los gobiernos de 19 estados habían iniciado en 1997 una demanda.