Economía

Bioterrorismo eleva acciones de empresas farmacéuticas


Los ataques terroristas del 11 de septiembre y el temor del ántrax alertaron al uso de máscaras de gas y antibióticos - y en las acciones de algunas compañías. Las acciones de las compañías cuyos productos podrían ayudar a combatir el bioterrorismo aumentan enormemente, algunas veces con volúmenes diarios más de cien veces por arriba de los niveles normales.
Pero algunas autoridades han prevenido que los consumidores han exagerado al subir el valor de mercado a las máscaras de gas y a las medicinas. Y lo mismo podría decirse de los inversionistas que persiguen la jugada del bioterrorismo,. "Esto claramente es una reacción histérica", dijo Rachel Leheny, analista de biotecnología en Lehman Brothers. Algunas acciones que subieron, después que fueran reportadas infecciones de ántrax en Florida, comenzaron a caer , solo para ascender nuevamente , cuando se reportó un caso en Nueva York. La razón para invertir en tales compañías es clara: existe una pequeña duda en que el gobierno aumentará el gasto hacia la guerra biológica y el bioterrorismo.
Esto significa más ventas para las compañías que desarrollan vacunas o drogas contra agentes infecciosos o que tengan dispositivos para detectar patógenos. Pero mucha de la tecnología utilizada en esas batallas también puede ser usada contra enfermedades infecciosas comunes. Y para muchas compañías, las ventas de biotecnología probablemente serán pequeñas comparadas con las ventas para el uso médico en general. Sin duda, las grandes compañías de medicina tradicionalmente han evitado hacer vacunas contra agentes de la guerra biológica porque han visto poco dinero en eso.
"Yo no invertiría en una solamente basada en el terrorismo - debe haber más de ello", dijo Stuart Weisbrod, oficial en jefe de inversiones en Merlín Biomed, un fondo contra riesgos en Nueva York. Merlín es propietaria de cerca de 800,000 acciones de Cepheid, una compañía basada en Sunnyvale, California, que fabrica equipo para análisis genético rápido de patógenos. Sus acciones, las cuales cerraron en $1.53 el 10 de septiembre, aumentaron a una altura de $11.48 en 52 semanas el miércoles. El señor Weisbrod dijo, "nuestra tesis de inversión no tiene nada que ver con la Armada", pero preferible con diagnóstico médico general.
Cepehid por mucho tiempo ha tenido contratos del Departamento de Defensa, y ellas fueron una gran fuente de dinero en los primeros días de la compañía. Pero solo cerca del 20 por ciento de las ventas en la historia de la compañía han sido para el gobierno, dijo Thomas Gutshall, el director ejecutivo. Aún el señor Gutshall dice que el piensa que el mercado ha exagerado recientemente.
"El mercado busca un pedazo de evidencia y escribe un libro", dice. Comerciando en las acciones de la compañía, las cuales suman cerca de 32,100 acciones el 10 de septiembre, excedió 35 millones de acciones el miércoles, cuando la acción alcanzó su tope y comenzó a descender.
"Esto indica que era una papa caliente, que nadie quería ser visto agarrándola al final del día". Dijo Jonas V. Alsenas, administrador del portafolio en ING Furman Selz Asset Management. El dijo que se había beneficiado acortando algunas de las acciones que subieron a causa del bioterrorismo.
Para algunas compañías, los contratos del gobierno pueden proporcionar una fuente significativa de ingresos. Acambis, un productor de vacunas británico que no tiene productos en el mercado, tiene un contrato con el Centro de Control y Prevención de Enfermedades, (en inglés Centers for Disease Control and Prevention), para producir 40 millones de dosis de una nueva vacuna para la viruela. El contrato tiene un valor de US$343 millones, pero la primera entrega que estaba programada para el 2004, ha sido movida a dos años. Se espera que el gobierno hará pedidos de dosis adicionales.
Los recibos depositarios estadounidenses de Acambis vendidos en Nasdaq subieron a un alza de 52 semanas de $33.26 durante el cambio del lunes, con una subida de $20.00 el 10 de septiembre. Cerraron el viernes en $28.10.
Ken Trbovich, un analista en C.E. Unterberg, Towbin dice que Acambis es la única compañía que él podría identificar como que verdaderamente se ha beneficiado de una respuesta al terrorismo: "sabemos que se emitió un contrato y sabemos que es grande. Sabemos que el momento y el tamaño de ese contrato han incrementado sustancialmente como resultado del 11 de septiembre. No se puede decir lo mismo de otras compañías".
El dijo que Acambis también se beneficiaría de la venta de la vacuna de la viruela a otros países y a otros clientes en los Estados Unidos. El ha puesto el precio marcado de 12 meses a $50.00.
Un incremento en el pedido de la vacuna de la viruela también podría ayudar a BioReliance Corporation, la cual es subcontratista de Acambis, que se espera tenga un valor de US$100 millones.
Pero BioReliance concede en Rockville MD, tuvo ingresos el año pasado de US$56 millones de su negocio que proporciona servicios de prueba y manufactura a compañías farmacéuticas, de modo que el contrato de la vacuna de la viruela probablemente le significará menos que a Acambis.
Las acciones de BioReliance tuvieron una subida aún más notoria. Subió por 52 semanas a $23.48, durante el comercio el martes, casi el doble de su precio de cierre el 10 de septiembre. El viernes las acciones cerraron a $21.50.
La semana pasada, Ken Mmiller, un analista en G.P. Morgan H&Q, enfatizó que las acciones subieron su precio marcado para BioReliance a $26.00 de $18.00. "Mi entendimiento es que ellos tienen un verdadero negocio, y aún si su papel no se expande, no está sobrevalorado", dijo él".
Para algunas compañías el combatir al bioterrorismo probablemente será algo secundario. Bayer está incrementando la producción de Cipro, el único antibiótico aprobado específicamente para tratar ántrax (carbunco). Pero Bayer tiene tantos productos que las ventas incrementadas de Cipro probablemente no hagan tanta diferencia. Aun así, las acciones de Bayer en Frankfurt subieron casi al 10% solo el viernes.
Las acciones de otras compañías siguieron los acontecimientos que podría tardar mucho en tener algún significado para sus negocios. La acción de Nanogen, una compañía de San Diego que fabrica chips electrónicos para análisis genético, subió 49% el miércoles a $8.33 después que la compañía anunció que había recibido un contrato de $1.5 millones de dólares por 3 años del ejército para desarrollar chips para detectar la guerra biológica y agentes de enfermedades infecciosas.
Para Nanogen, éste no fue el primer contrato del ejército. Además, la compañía tiene gastos operativos de alrededor de US$40 millones al año. "Un millón y medio de dólares no va a hacer o quebrar a Nanogen", dijo la señora Leheny, de Lehman Brothers, quien recomienda las acciones. Pero ella dice que las acciones que se estaban vendiendo por encima de $20.00 el pasado noviembre aún estaban subvaloradas. "La gente se ha despertado al hecho que ellos existen únicamente por la razón equivocada", dijo ella. La acción ahora se vende a $8.61.
Las acciones de Avant Immunotherapeutics se dispararon 57% el miércoles por $4.64, después que la compañía anunció que había concedido la licencia de alguna de su tecnología a un contratista que estaba trabajando para el Pentágono para las vacunas. Avant, con sede en Needham, MASS., dijo que no haría públicos los términos del contrato, únicamente diría que recibiría regalías. Aún así, los prospectos del negocio principal de la compañía aparentemente se basan no en ese contrato, sino más bien si puede traer al mercado con éxito vacunas contra el cólera y otras enfermedades; aquellas vacunas están ahora en prueba. Los oficiales de la compañía dicen que eran potencialmente mercados de billones de dólares.
Bruker Daltonics, que fabrica equipo de laboratorio para analizar proteínas y otras moléculas anunció el 18 de septiembre un pedido de $10 millones de dólares del ejército para máquinas que ayuden a detectar agentes biológicos. Pero algunos analistas dicen que el contrato del ejército era únicamente parte del negocio total de Bruker.
"Yo no compraría Bruker, únicamente es un juego terrorista", dijo Mathew Séller, un analista en CIBC World markets, que recomienda la acción. Dijo que él veía el contrato del ejército "más como una validación de su tecnología contrario a algo que lo va a convertir en una compañía fenomenalmente exitosa".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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