El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, afirmó ayer que se ha acabado la época del "sálvese quien pueda" y señaló que "el poder conlleva responsabilidad", por lo que el mundo debe adaptarse a las nuevas realidades económicas de un sistema multilateral.
"Si no nos adaptamos al cambio, superamos las tácticas políticas del corto plazo y reconocemos que el poder conlleva la responsabilidad, entonces caeremos en corrientes peligrosas", afirmó Zoellick en un discurso en la Universidad George Washington de la capital estadounidense.
Durante su conferencia titulada "Más allá de la ayuda", el presidente del Banco Mundial reiteró que "los viejos modelos ya no funcionan" y subrayó que las nuevas realidades económicas reflejan "un complicado conjunto de relaciones" entre los países desarrollados y aquellos en desarrollo.
Criticó la diferencia "entre lo que hacen y lo que dicen" los países desarrollados, los cuales predican disciplina fiscal y muestran crecientes déficit presupuestarios.
Zoellick expuso, como ejemplo, los problemas de deuda en Europa, las reformas aparcadas por Japón para estimular su economía o el creciente déficit y deuda de Estados Unidos, cuya "falta de voluntad para encarar sus problemas puede arrastrar a la economía global".