El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, instó a Japón a que abra su mercado agrícola y continúe recortando los subsidios a este sector como una medida para ayudar al desarrollo de los países pobres de Africa.
Wolfowitz recordó que "Japón es uno de los principales mercados para los países emergentes", de acuerdo con la agencia Kyodo.
"Los países ricos deberían tomar la delantera sobre los emergentes en abrir sus mercados, especialmente los agrícolas", señaló.
"Ahí es donde los países pobres salen perdiendo importantes oportunidades de comercio debido a la protección de las fronteras", agregó.