Las autoridades del BNP comenzaron a trabajar en este plan estratégico a partir de septiembre del año pasado, cuando se encontraron con una serie de préstamos que no contaban con las debidas garantías o que simplemente eran de dudosa recuperación.
Juan De Dianous, gerente del BNP quien ha estado trabajando en un completo silencio negó que fuese a renunciar a su cargo, y agregó que dentro de la institución se está laborando para hacer crecer el renglón de ciertos negocios rentables para el banco.
Sin embargo, también se enfrenta con un gran reto de sanear la cartera de créditos malos.
Según se logró conocer en los primeros 6 meses de la actual administración, el renglón para provisiones por créditos malos incrementó en más de 60 millones de dólares, luego de haber analizado cada una de las garantías de los préstamos otorgados en los últimos cinco años.
Lo anterior trajo como consecuencia que el aporte del BNP al Estado en concepto de las utilidades sólo ascendiera a un poco más de 35 millones de dólares, al cierre del año 2004, cuando para el 2003 la institución oficial aportó más de 90 millones de dólares.
"Parte del problema de la cartera de crédito del BNP, tiene que ver con los criterios de cómo se otorgaron algunos de esos créditos y la fiscalización de las autoridades pertinentes", indicó Ricaurte Vásquez, ministro de Economía y Finanzas. También resaltó que "en muchos casos el BNP fue utilizado para el financiamiento de actividades que con un buen criterio no se hubiese financiado, y que tuvieron cierto grado de matiz político".
En el 2002, el BNP aportó al Estados más de $100 millones.
Esta suma bajó a $90 millones en el 2003 y luego a $35 millones en el 2004.