El vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, confió ayer en que el Parlamente Europeo apruebe finalmente el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia y Perú, porque rechazarlo “sería como suicidarse” y enviar “un mal mensaje” para las relaciones económicas entre Europa y Latinoamérica.
“Sería inexplicable que el Parlamento Europeo no llegara a aprobar este acuerdo comercial y creo que no lo entenderían los diferentes sectores de la Unión Europea, incluyendo el sector empresarial europeo”, añadió Garzón en una entrevista con Efe en Madrid, donde está de visita en el marco de una gira europea.
El vicepresidente colombiano, no obstante, se mostró esperanzado con las posibilidades de que el acuerdo, cuyas negociaciones arrancaron en 2007, sea finalmente aprobado, en una votación que se espera para septiembre próximo.
“Soy optimista porque creo en la responsabilidad política y social de cada uno de los parlamentarios y parlamentarias de la Unión Europea, no con Colombia y con Perú, no, fundamentalmente con la sociedad europea y la población europea”, señaló.
Un eventual rechazo, continuó, “sería como suicidarse el Parlamento Europeo, suicidarse la Unión Europea, porque sería perder un mercado muy importante que constituyen Perú y Colombia y sería un mal mensaje para las relaciones económicas y el comercio entre la Unión Europea y América Latina”, “un continente", recordó Garzón, “en crecimiento económico”.