El boicot que productores rurales, sindicatos y hasta restaurantes de Brasil han anunciado contra productos canadienses, en protesta por la decisión de ese gobierno de suspender la importación de carne de vacuno brasileña, se acerca a los 200 millones de dólares si se hace efectivo, estimaron los sectores.
En vísperas de que una misión de técnicos de Canadá, Estados Unidos y México llegue hoy a Brasil para evaluar si el país tiene "vaca loca", la Sociedade Rural Brasileira anunció el más directo boicot: no comprar clorato de potasio (ingrediente de fertilizantes) ni semen de toro importados de Canadá.
Brasil importó en el 2000 clorato de potasio de Canadá por valor de 167 millones de dólares, lo que lo convierte en el primer abastecedor del mercado, según la Secretaría de Comercio Exterior. El sector asegura que esa cifra es mayor: 200 millones de dólares.
El semen bovino que importan los brasileños alcanza unos 5 millones de dólares, cifra que supera los 4,5 millones de dólares que los brasileños ingresan anualmente por las ahora suspendidas exportaciones de carne de vacuno, señaló la Sociedade Rural, que agrupa a 8.000 productores agropecuarios.
"El boicot demuestra que Canadá intentó intimidar a los brasileños y lo que consiguió fue indignar", declaró a la