El presidente del gubernamental Partido Sicialdemócrata Alemán (SPD), Kurt Beck, se ha sumado a los líderes políticos alemanes que han pedido públicamente el boicot del uso de móviles de la empresa finlandesa Nokia, después de que esta anunciase el cierre de su planta en la localidad de Bochum.
"Un móvil de Nokia ya no entrará en mi casa", afirma Beck en declaraciones que publicó ayer el dominical Bild am Sonntag, en las que expresa su "rabia y tristeza" por el anunciado cierre de la factoría, pese a que, según denuncia, recibió 90 millones de euros de subvenciones. Anteriormente, el ministro de Consumo, Agricultura y Pesca, Horst Seehofer, anunció también que cambiará su aparato de telefonía móvil en solidaridad con los trabajadores de la planta de Bochum.