El Banco de Japón (BOJ) inició ayer su reunión mensual de dos días en la que debatirá la posibilidad de aumentar la compra de deuda a las entidades financieras, para añadir liquidez al sistema, y estudiar los tipos de interés.
Se prevé que la entidad no varíe los tipos de interés, después de dejarlos en el 0,1% en la pasada reunión. Tras este encuentro, se espera que el BOJ aumente los préstamos a las entidades financieras con la compra de deuda a corto plazo emitida por las empresas.
Previsiblemente, el BOJ anunciará a las instituciones financieras prestamos por valor de $22.000 millones para que alivien las necesidades de liquidez operativa de las empresas niponas, informó la agencia local Kyodo. Esta medida se uniría a un plan de similares características, cifrado en 1,3 billones de yenes que anunció el BOJ el pasado mes. Estas ayudas intentan reducir el alcance de la crisis crediticia antes de marzo, fin del año fiscal japonés.
El gobernador del BOJ, Masaki Shirakawa, advirtió que el banco central no asumirá riesgos con estos créditos.