El Gobierno de Bolivia expresó ayer su seguridad de que el país aumentará sus ventas de gas a Brasil para garantizar a fines de este año un crecimiento económico del 4%, que es una de las previsiones más altas en la región.
El ministro de Hacienda, Luis Arce, dijo al canal estatal de televisión que Brasil necesitará más gas durante el verano para la refrigeración en las ciudades y esa demanda aumentará el consumo de energía y, por tanto, del gas natural importado de Bolivia.
La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que en el primer trimestre del año la economía de Bolivia creció un 2,1%, pero el sector de hidrocarburos, que es el motor del desarrollo, cayó en un 20%.
Según Arce, Bolivia "es uno de los pocos, sino el único" país de la región que muestra una cifra positiva en el aumento del Producto Interior Bruto (PIB), pese la baja de hidrocarburos.
Durante este año, la demanda de gas boliviano en Brasil ha tenido altibajos y en los pasados días después de un breve repunte volvió a caer de 30 a 24 millones de metros cúbicos diarios.
La disminución en las importaciones de Brasil "está arrastrándonos a una tasa inferior de crecimiento", explicó Arce.