AUTORIDADES DE energía de Bolivia y Argentina se encontraban reunidas ayer en La Paz para negociar un reajuste en el precio de compra-venta de gas boliviano.
El ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Guillermo Tórrez, y su colega de Planificación de Argentina, Julio De Vido, intentaban destrabar el conflicto generado por la decisión boliviana de elevar de $1.35 a $2 el millón de BTU (unidad térmica británica) de gas natural.
La misión argentina encabezada por De Vido llegó de urgencia en las últimas horas después que La Paz advirtiera que suspendería sus envíos de gas si Argentina no aceptaba negociar un reajuste en el precio base. Buenos Aires había rechazado en diciembre último la exigencia boliviana. La negociación tiene lugar luego que Argentina, sale de una severa crisis energética.